Ingredientes naturales. Incluimos los productos cuya formulación sea mayoritariamente de origen natural.
Vegano. Son productos que no contienen ingredientes de origen animal, ni en su proceso de fabricación ni en su formulación. Como, por ejemplo, el colágeno, el retinol, la urea, el ácido carmínico, biotina o miel, entre otros, frecuentemente usados en cosmética.
Ecológico. Solamente encontrarás productos o marcas que tengan certificación ecológica, es decir, que respeten las normas de la agricultura ecológica, sin pesticidas químicos, ni fertilizantes sintéticos o transgénicos y sean controlados en todo el proceso de producción, elaboración, envasado y comercialización.
Packaging sostenible. El envoltorio o embalaje está hecho con materiales biodegradables, reciclados, reciclables o que permita varias vidas útiles, como los frascos rellenables.
Cruelty free. Incluimos marcas que no testan sus productos en animales ni los ingredientes que lo componen y apuestan por alternativas a su investigación que no supongan crueldad animal. Solamente escogemos las marcas que cuenten con certificación oficial de organizaciones internacionales como PETA, Leaping Bunny o CCF, entre otras.