Compuesta por un 99% de ingredientes de origen natural, La Espuma limpiadora purifica y calma la piel con total suavidad. En el corazón de su fórmula, el Complejo Prebióticos Marinos preserva y refueza la microbiota cutánea.
Su textura en una espuma generosa y aérea ofrece un verdadero momento de placer durante su aplicación y deja la piel suave, limpia y calmada.
Adecuado para todo tipo de pieles incluso las sensibles.
aqua / water / eau. sodium lauryl glucose carboxylate. lauryl glucoside. glycerin. sodium citrate. citric acid. caprylyl/capryl glucoside. parfum / fragrance. sodium benzoate. ethylhexylglycerin. acacia concinna fruit extract. coco-glucoside. glyceryl oleate. maris aqua / sea water / eau de mer. sodium phytate. sorbic acid. gypsophila paniculata root extract. phenethyl alcohol. laminaria digitata extract. saponins. potassium sorbate. chlorella vulgaris extract. saccharide isomerate. tocopherol. hydrogenated vegetable glycerides citrate. 4092a.
Ingredientes principales:
Agua de mar: proporciona una gran variedad de minerales y oligoelementos esenciales para la diversidad de la microbiota.
Algas verdes y marrones: fuente de azúcares y aminoácidos que aportan respectivamente carbono y nitrógeno, dos elementos imprescindibles para la proliferación de la microbiota.
Azúcar: permite mantener las condiciones ambientales estables para proteger las bacterias.
Las listas de ingredientes contenidos en la composición de los productos se actualizan regularmente. Consulte la lista de ingredientes en el envase antes de usar el producto.
Advertencia de seguridad de la marca
Uso externo. En caso de exposición a la sustancia, es importante seguir las recomendaciones adecuadas para minimizar cualquier riesgo potencial. En lo que respecta a la piel, no se ha identificado ningún riesgo específico, pero se sugiere aclarar abundantemente con agua y retirarse la ropa manchada. Para los ojos, es crucial actuar de inmediato, aclarando con abundante agua tibia durante al menos 10 minutos, manteniendo los párpados bien abiertos, y consultar a un médico si la irritación persiste. En cuanto a la inhalación, no hay motivos de preocupación específicos. Si hay ingestión, se recomienda enjuagar la boca con agua, evitar provocar el vómito y consultar a un médico para recibir atención adecuada.