Lancaster Crème Princière Moisturiser, recupera la piel de los daños causados por el fotoenvejecimiento* reafirmándola y restaurando su elasticidad gracias a la incorporación de tecnologías R.O.E., que ayudan a acelerar la capacidad de autorreparación de la piel.
Con una estructura de crema laminar que se funde con la piel al aplicarla, esta crema hidratante facial contiene un péptido que promueve la elasticidad para remodelar el rostro, así como VitE-Mega, niacinamida y prebióticos que ayudan a reforzar la barrera cutánea y calmar la piel.
* Arrugas, aspereza y falta de: luminosidad, firmeza, elasticidad, densidad, volumen y nutrición.
Beneficios:
Después de 8 semanas:
9 signos de envejecimiento mejorados: arrugas, líneas de expresión, firmeza, elasticidad, densidad, elevación, contorno, luminosidad, volumen*
- Las arrugas se reducen un 24 %**
- La luminosidad aumenta un 61 %***
- La homogeneidad aumenta un 45 %***
- El 89 % afirma que siente la piel remodelada*
- El 98 % afirma que siente la piel nutrida y redensificada*
** Pruebas de consumo realizadas en 105 mujeres asiáticas de 35 a 53 años, tras 8 semanas de aplicación de Crème Princière dos veces al día, % de opiniones positivas.
** Evaluación clínica realizada en 30 mujeres chinas de 35 a 55 años tras 8 semanas de aplicación de Crème Princière dos veces al día .
*** Evaluación clínica realizada en 20 mujeres caucásicas de 47 a 59 años tras 8 semanas de aplicación de Crème Princière dos veces al día.
Modo de empleo:
- Para conseguir una piel sana de aspecto más joven, refinado y remodelado, se recomienda realizar dos veces cada uno de los movimientos siguientes.
- Primero, extraer un poco de Lancaster Crème Princière Moisturiser con la espátula incluida en el producto o con el dedo índice limpio y calentar entre las manos.
- Cubrir el rostro con las manos y extender la crema desde el centro hacia el exterior.
- Repetir el mismo movimiento en el cuello, alisando la piel hacia arriba, hacia el mentón, con movimientos alternados.
- Con las palmas de las manos, alisar firmemente los contornos del rostro, antes de bajar hasta alcanzar el cuello.
- Realizar el mismo movimiento de alisado con la mano desde el mentón hacia los laterales de la nariz, y luego en dirección ascendente hacia las sienes.