El pelo graso es un verdadero reto, causado principalmente por una sobreproducción de grasa en las glándulas sebáceas del cuero cabelludo. Aunque el sebo cumple una función natural al mantener el cabello hidratado y protegido, cuando se produce en exceso puede hacer que la melena luzca apagada, pesada y descuidada.
Por suerte, existen productos reguladores como el acondicionador de pelo graso que equilibra el exceso de sebo dejando el cabello más suave y saludable.
Tal como indica su nombre, el acondicionador de pelo es un cosmético que ayuda a mejorar la textura, suavidad y manejabilidad del cabello. Sin embargo, cuando se trata del acondicionador para pelo graso, cumple distintas funciones.
En el amplio universo de la cosmética capilar, las mejores marcas compiten por ofrecer el mejor acondicionador para el pelo graso. Por ello, no basta con que la etiqueta resalte: “para cabello graso”. Es importante prestar atención a los principales activos y los beneficios adicionales que pueden aportar. A continuación descubrirás una gran variedad que no solo funciona para tratar el exceso de sebo de tu melena, sino que también ofrece beneficios extras.
Los acondicionadores reparadores se recomiendan en pelos agredidos por tratamientos químicos o exceso de calor. En su formulación suelen contener proteínas ligeras que fortalecen y sellan la cutícula capilar sin dejar residuos grasos.
Desenreda tu melena grasa con los acondicionadores desenredantes que ayudan a que el peine se desliza fácilmente sin apelmazar. Su efecto suavizante reduce la fricción y previene la rotura.
El cabello graso suele presentar una caída natural y poco cuerpo. Para estos casos, los acondicionadores con volumen ayudan a levantar cada filamento desde la raíz aportando mayor volumen. El acondicionador para pelo graso y fino también asegura un extra de movimiento y manejabilidad sin alterar el equilibrio sebáceo.
Los acondicionadores hidratantes y nutritivos están enriquecidos con activos no comedogénicos como el agua de coco, el aloe vera o el ácido hialurónico de bajo peso molecular, que hidratan apropiadamente el pelo graso intensamente sin dejar residuos.
Aunque la grasa confiere un extra de brillo al pelo, su exceso no es saludable ni higiénico. Es aquí donde los acondicionadores de brillo entran en acción, para darle a cada filamento un brillo natural libre de sebo. Sus activos naturales ayudan a reflejar la luz sin ensuciar el pelo.
Como en cualquier rutina de cuidado, la eficacia de los productos depende directamente de su modo de uso. Para ello, te enseñaremos a seguir una técnica adecuada que te ayudará a acentuar sus beneficios y disipar los problemas de oleosidad.
Paso 1: Coge la cantidad justa y evita los excesos. Si tu pelo es corto, una avellaneda del producto estará bien, pero si es largo, toma el doble y aplica sobre el pelo limpio y humedecido. Preferiblemente después del uso del champú.
Paso 2: No apliques el producto directamente sobre la raíz. Emplea tu enjuague desde la mitad del pelo hasta las puntas.
Paso 3: Una vez aplicado, masajear suavemente, y deja la fórmula actuar por 3 minutos. Algunos expertos recomiendan desenredar cuidadosamente, evitando transferir el producto a la raíz.
Paso 4: Aclara adecuadamente. El aclarado es tan importante como la aplicación. Enjuaga con agua tibia o fría, evita el agua muy caliente. Asegúrate de que no queden restos de producto.
Paso 5: Complementa con otros productos y potencia los beneficios de tu acondicionador con un champú equilibrado previamente. Incluso, se recomienda el uso de mascarillas ligeras y reguladoras de grasa una vez por semana.